3 pasos para enfrentar el miedo

Todos le tenemos miedo a algo. Curiosamente algunos psicólogos aseguran que el miedo es una sensación natural del ser humano, que actúa como un mecanismo de defensa en momentos de tensión. Sin embargo ¿esto sucede siempre así? Veamos:

EL PRIMER MIEDO.

Por lo regular se nos ha programado para ser lo que nuestros padres, educadores o compañeros quieren que seamos. Los condicionamientos, prejuicios y estereotipos sociales y culturales abundan por todo el mundo. Estos hacen que nuestra mente comience a crear una imagen ilusoria de quienes debemos ser para encajar con el montón. En ultimas, nos sentimos extraños siendo diferentes a lo que el mundo dice.

EL SEGUNDO MIEDO.

Como resultado de lo anterior, el deseo de ser aceptado nos lleva a asumir una actitud contraproducente. Generalmente prestamos más atención a lo que otros creen de nosotros que a la creencia que tenemos de nosotros mismos. Esto se traduce en falta de confianza, vacilación y baja autoestima.  Problemas de este tipo terminan por convertirse en ansiedad y depresión en el largo plazo. ¿Te suena familiar que más de 300 millones de personas en el mundo sufren de depresión?

EL TERCER MIEDO.

Diversas emociones se aglomeran en nuestra cabeza y el miedo empieza a tomar distintas caras. Aparecen entonces el miedo al fracaso, al ridículo, al futuro, a lo que digan otros, a la pobreza, a la enfermedad, y así la lista continua incesantemente. De esta manera es como el miedo se convierte en parte normal y corriente de nuestra vida manifestándose junto a su compañero inseparable EL ESTRÉS.

Ahora que sabes cómo funciona y se infiltra el miedo en la mente humana. ¿Crees aun que es un mecanismo de defensa? La respuesta la dejo a tu propio criterio.  ¡No te desanimes! El miedo no es todo tinieblas. Tú también puedes hace de este un aliado siguiendo algunos sencillos pasos.

Hoy quiero mostrarte que es posible enfrentar el miedo, trascenderlo y descubrir bajo ese manto aparentemente tenebroso una magnifica fuente de inspiración y dicha.  Aquí te comparto 3 sencillas maneras para que desde hoy comiences a enfrentar tus miedos en los diferentes ámbitos que te surjan:

las distintas caras del miedo

1. Evita vivir de apariencias:

“Las apariencias no son otra cosa que el miedo a ser nosotros mismos”

Omar Rodríguez

 

Al miedo le gusta ponerse mascaras ya sea sociales, culturales, o intelectuales. Estas se manifiestan de diferentes formas y nombres: Títulos, posición social, bienes materiales, viajes, etc. Le encanta sentirse poderoso, imponente e inteligente, para ser aceptado. Es como el enano que quiere se gigante y se pone zancos.

En pocas palabras nos conduce a pretender ser alguien que no somos. Este es uno de los hábitos más nocivos que podemos abrazar, pero más usual de lo que creemos. Si te detienes a observar la mayor parte del tiempo siempre estamos tratando de agradar a los demás dejando de lado lo que nos gusta.

¿Cómo podemos desenmascarar al miedo?

“La libertad y autenticidad son los peores enemigos del miedo”

Omar Rodríguez

Cuando empiezas a moverte libre de juicios tanto internos como externos, tu vida comienza a cambiar. Una vez que aceptas la plenitud de tu ser con sus flaquezas y virtudes, pobreza u abundancia puedes mostrarte más espontaneo. No temes a la crítica porque tienes claro que, si haces lo que amas y sigues tu propósito personal el Universo eventualmente te sonreirá.

 

2. Mira tus miedos de frente (Reconócelos):

Al miedo le encanta jugar a las escondidas. Camuflarse, mimetizarse, adoptar mil disfraces como los niños y los animales indefensos.

Omar Rodriguez

 

 

En la mayoría de los casos terminamos cayendo en su juego y perdiendo porque sencillamente no conocemos las reglas.  ¿Recuerdas cuando jugabas de niño a las escondidas? Solo había dos participantes: Quien buscaba y quien(es) se escondían. Al final ganaba el juego quien encontraba a todos los participantes ¿Sencillo verdad?

Para este caso es lo mismo: Estas jugando frente a tus miedos. La cuestión es: ¿Estas ganando o perdiendo?

Si te pones a analizar el juego desde una perspectiva práctica, el miedo nos está derrotando a todo momento; nos pasamos la vida escondidos sin querer salir de nuestros condicionamientos y limitaciones. Todo el tiempo buscamos excusas para seguir metidos en el confort de nuestros escondites. ¡No puedo! ¡Qué pena! ¡Qué oso! Etc. El miedo se está riendo de nosotros porque nos encuentra indefensos y vulnerables en nuestros escondites.

¿Y al final quien gana, el que se esconde o el que nos encuentra? Estamos perdiendo la partida. Pero no lo tomes a mal, hay una solución más sencilla de lo que crees:

 

RECONOCER tus miedos significa invertir los papeles. Ahora tú serás quien busca y el miedo quien se esconde.

Omar Rodriguez

 

¿Cómo hacerlo?

Empieza a salir de tu cascaron y ponle nombre propio a tus miedos. Llámalos a todos donde quiera que estén: Fracaso, amor, relaciones, pobreza, o con todos los que estés jugando.

¿Qué pasa cuando los encuentras y los llamas? Ya no hay gracia, el juego ha terminado, porque los reconociste, los encontraste, ya perdieron. Ahora tu eres quien ríe y ellos son quienes lloran.

 

3. Abrázalos y dales cariño:

El miedo es hosco y malhumorado. No le gusta recibir afecto de ninguna clase. Simplemente le irrita, le da nauseas. Su placer es hacernos sufrir por lo tanto el afecto no es compatible con su naturaleza. Cuando lo abrazas se aleja, como si echaras al aire un repelente contra insectos. Entonces se cansa de molestarte y busca otro lugar y persona para hacerlo.

Piensa por un momento la sensación de hacer algo a lo cual nunca estabas acostumbrado. Al principio probablemente te sentirás extraño como que no eres tú, pero esto es porque al abandonar lo conocido la memoria y neuronas se renuevan. Como cuando te sientes sofocado y te refrescas en una fuente de agua helada. Inicialmente el frio te asedia pero conforme pasan los minutos el cuerpo se acopla.

Del mismo modo cuando abrazas lo desconocido el miedo permanece unos minutos y luego desaparece. Aquí es donde juegan las nuevas experiencias como parte de la trascendencia del miedo.

La innovación representa aprendizaje para tu vida, más conocimiento, experiencia y plenitud. Remóntate un minuto a tu infancia cuando el mundo exterior te era desconocido y gozabas con aquella sensación de descubrimiento permanente. Abrazabas y amabas todo lo que se te ponía en frente. El miedo era prácticamente inexistente, pues este no es compatible con la felicidad y el amor.

¿Ya conoces tus miedos?

¿Que estas esperando para enfrentarlos?

 

 

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