¡Como hacer del estrés un motivador?

“El estrés es la enfermedad del siglo XXI”.

Fue lo que me dijo una antigua amiga con quien salir por más de 3 meses hace 6 años. En ese entonces ella era estudiante de último grado del colegio y yo cursaba cuarto semestre de Negocios Internacionales. Nunca llegamos a tener una relación, pero aprendí mucho durante el tiempo que compartimos.

Ella era de esas personas que solía estresarse fácilmente. Recuerdo que con frecuencia le incomodaban mis llamadas a determinada hora del día, al final buscaba excusas para evadir una conversación. Siempre vivía enferma y le gustaba hacerse la víctima, en aquel entonces yo no tenía mucha fuerza personal así que termine contagiándome de su estrés patológico.

No la estoy culpando por mis problemas de estrés y tensión nerviosa durante tantos años; simplemente me falto fuerza y creo que ese momento fue el detonante que precipitó mi crisis nerviosa.

Año y medio más tarde me di cuenta que mi amiga me había hecho un formidable favor: Si bien es cierto sus comentarios precipitaron una crisis nerviosa en mi ser, también me permitieron acercarme a una dimensión psicológica más profunda del mismo. 

¿Cómo convertí el estrés es un motivador?

Si me lo preguntas, solo responderé: “Fue un descubrimiento bastante casual”. Sucedió un día de octubre el año pasado mientras me ejercitaba cerca del parque:

Hacía mucho calor, pero aun así estaba determinado a cumplir con mi rutina. Fue entonces cuando en una de mis pausas comencé a sentir los latidos de mi corazón. Estaba agitado y presuroso por acabar pronto para evitar seguir achicharrándome debajo del sol.

Dentro de mí se producía una lucha entre mi meta y mi confort. Había solo dos posibilidades: Rendirme o seguir adelante. La voz de mi cabeza me decía: ¡Estas estresado! ¡Detente ya! Pero mi corazón insistía: “Sigue adelante, ya falta poco”. 

Al final mi corazón venció, y terminé mi rutina. De regreso a casa quedó grabada una frase en mi subconsciente: “EL ESTRÉS MOTIVADOR”.

El estrés es solo energía.

Recientes descubrimientos científicos han comprobado que todo el Universo este hecho de energía: las plantas, animales, rocas e incluso nuestro cuerpo con todos sus pensamientos, emociones y demás. Uno de mis tratados de salud favoritos “El Código Curativo” estipula que el estrés es causado por un desequilibrio de energía en el cuerpo.Pero este no quiere decir que sea negativo. 

El estrés es simplemente un mecanismo de alarma que nos invita a detenernos cuando estamos saturados de tensión y preocupación a causa de algún motivo externo. 

Es un medio que nos invita a mirar más dentro de nosotros mismos, replantear nuestras creencias y prepararnos para enfrentar retos enormes.

Si tenemos en cuenta que el estrés es energía podemos aplicar el famoso principio físico: “La energía no se crea ni se destruye solo se transforma”. Es decir, podemos usarlo positiva o negativamente dependiendo de nuestra reacción frente a él.

Tres tips para transformar el estrés en una fuerza motivadora.

1. Acepta que esta allí.

El primer paso para la transformación del estrés es la aceptación. Reconocer significa llegar a un entendimiento más profundo de nuestra naturaleza.

Hemos dicho anteriormente que el estrés es simplemente un desbalance energético que nos conduce a situaciones de pánico, ansiedad o escape.  Considera por ejemplo la tensión durante la semana de exámenes en la universidad, o la carga que sientes cuando estas agobiado por las deudas en tu hogar.

¿Te suena familiar? Date cuenta que son situaciones perfectamente comunes que nos tocan a todos por igual.

“Lo que provoca el estrés no son las situaciones en si mismas, sino la manera como reaccionamos ante ellas”.

El estrés no te toca a ti porque tienes menos dinero, estudios o posición. Todos somos susceptibles a él por igual, es como la energía del sol que nos toca a todos por igual. El asunto está en canalizar esta energía para que te sea útil y no te perjudique.

2. Úsalo como un combustible.

El estrés es un combustible que necesitamos balancear para que el móvil de nuestra vida se encauce en la dirección precisa: Hacia el éxito y la felicidad.

 

Del mismo modo que un automóvil sin gasolina no anda, la vida sin sus dosis de estrés apropiadas carece de sentido. Demasiado estrés te enloquecerá, pero muy poco te deprimirá. Dependiendo tu temperamento, ocupaciones y a donde quieras llegar puedes ajustar el nivel de estrés a tu vida.

No es lo mismo viajar a un pueblo que queda a solo 50 km que uno que queda a 900, luego el manejo del estrés no es igual para todas las personas. Algunas necesitan más dosis y otras menos; todo en función de sus objetivos, definición de éxito y prioridades.

3. Dale un propósito a tu estrés.

No basta con poner la cantidad de estrés necesaria en el tanque. Es necesario que tengas claro hacia dónde quieres ir dependiendo la cantidad de estrés que necesites.

Ya sea que estés haciendo esfuerzos para mantenerte en forma, buscando un nuevo trabajo, conseguir ingresos extras o preparando un viaje; nunca pierdas de vista tu objetivo.

Te aseguro que recordar aquello por lo que estas luchando te devolverá la fuerza y esperanza para seguir adelante.  De esta manera el estrés dejara de ser un obstáculo para volverse tu aliado.

Si te quedaste hasta el final del artículo. Y por si no fueron suficientes los consejos anteriores te voy a entregar un bonus especial en este momento para premiar tu fidelidad, te llevaras una serie de ejercicios que te ayudaran a controlar el estrés de manera asertiva para sacarle el máximo jugo y usarlo como potenciador de tu productividad.

Bonus: Ejercicios para controlar el estrés.​

1. Escucha a tu cuerpo.

“La inmensa mayoría de personas viven excesivamente en sus cabezas, pero muy pocos son conscientes de sus sentidos”

¿Te suena familiar?

¿Tienes idea cuantos pensamientos pasan por tu cabeza a diario?

¿Cuántos de ellos están contribuyendo a tu bienestar y cuantos a tu malestar? Piensa un momento la respuesta e interiorízala. En coaching se dice que el ser humano esta biológica y mentalmente para vivir en bienestar, paz interior y armonía. Nuestro cuerpo tiene una inteligencia entera que nos transmite sabios mensajes.

Cuando tu corazón late más de la cuenta, te duele la cabeza o el estómago es porque te estas estresando, tu energía esta desequilibrada. Es como un semáforo en rojo, que te dice: ¡Cuidado, detente! ¡Vas demasiado rápido!

2. Guarda un minuto de silencio.

Es una de las frases más famosas que escuchamos cuando alguien ha fallecido. Pero no te has preguntado, ¿Por qué esperamos para guardar silencio hasta que alguien muera y ya no podemos decirle nada? Apreciar el silencio es una de las mejores formas para percibir el valor de la vida.

Tienes idea del trabajo que cuesta guardar un minuto de silencio en un mundo saturado de distracciones: Los mensajes que te envían en redes sociales, el timbre del teléfono, las llamadas de tu jefe, el despertador, etc. ¡Me imagino que sí! No obstante, si lo practicas un par de minutos al día puede traer considerables beneficios para tu salud física y mental.

Considera el montón de tiempo ocioso que tienes mientras vas en el transporte hacia el trabajo, esperas que la fila se mueva o vas a pedir tu almuerzo.

¿Por qué no te concedes un minuto de silencio en alguno de esos momentos? Solo imagina por un momento que estas honrando la memoria de un ser querido, luego transfiere esa sensación hacia ti mismo. ¿Qué notas? ¿Ha cambiado algo en tu humor? Practica este ejercicio dos o tres veces al día durante 21 días para hacer de este un hábito.

3. Haz una breve caminata.

Desde que empecé a practicar el senderismo de forma recurrente hace 6 meses, mi vida se ha transformado. Se ha demostrado que caminar al menos durante media hora diariamente trae considerables beneficios para el cuerpo y la mente. Entre ellos ayuda a reducir la presión arterial, mejora la digestión, y además libera endorfinas: las hormonas de la felicidad.

La ventaja de la caminata es que cualquiera puede practicarla en cualquier momento y lugar sin importar su condición, edad o sexo. Además, ayuda a despejar tus ideas, mejora tu memoria atención y creatividad. Es uno de los mejores antidepresivos y anti estrés que existen y está al alcance de tu mano completamente gratis a cualquier hora del día y lugar.

¿Todavía sigues considerando el estrés como un enorme enemigo a vencer?

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