Eficiencia: el poder de hacer mas con menos

Cerca de donde vivo hay un supermercado que se llama “Más por menos”. Es uno de los más prolíficos de la región, fundado y dirigido por emprendedores locales. Se caracteriza por sus precios bajos y eficiencia en el servicio, la combinación perfecta que hace honor a su nombre.

Hoy se habla mucho acerca de que más es menos. Ya sea en sentido figurado o literal, escuchamos esta expresión casi a diario y de vez en cuando se nos escapa también en alguna conversación casual. Por ejemplo, las empresas en sus procesos de selección y capacitación exigen a sus empleados que hagan más con menos. Dicho de otro modo, que sean multifuncionales o polivalentes.

Esta decisión se justifica debido al creciente costo de vida que hace necesario contratar a una sola persona para llevar a cabo varios trabajos. Ademas las empresas buscan candidatos con habilidades blandas como liderazgo, trabajo en equipo e inteligencia emocional.

Independientemente de si muchos les molesta la situación porque el sueldo o las prestaciones no son los más equitativos, este tipo de decisiones tienen un trasfondo más sutil:

Hacer varios trabajos implica que la persona debe desarrollar la eficiencia y eficacia para cumplir con sus labores en el tiempo estipulado y de acuerdo a ciertos parámetros. Déjame definir estos dos términos para ponerte en contexto:

eficiencia: hacer mas con menos

Eficiencia simple: Como hacer mas con menos.

Eficacia: Capacidad de lograr una meta o un objetivo. Por ejemplo, el equipo colombiano necesitaba una victoria en la última fecha de eliminatoria para conseguir su paso al mundial, fueron eficientes en la cancha porque alcanzaron dicho objetivo.

Eficiencia: Consiste en alcanzar el objetivo utilizando una cantidad mínima de recursos, es decir el punto que nos compete: hacer más con menos. Un ejemplo sencillo y cotidiano de ello podemos apreciarlo en la industria tecnológica:

Un gigante como Apple quien ha implementado la nanotecnología en sus distintos productos (celulares, computadores de escritorio y portátiles) ha conseguido que estos alcancen una velocidad de navegación y descarga de contenidos superior al promedio. De esta manera, la empresa ha conseguido posicionamiento de marca y generado confianza en sus usuarios con dispositivos cada vez más pequeños y portables.

La eficiencia es una de las habilidades más importantes para el emprendedor en el siglo XXI teniendo en cuenta distintos factores socio culturales y sobre todo tecnológicos. Según Eric Worre, uno de los grandes expertos del mercadeo en red; la economía del siglo XXI se está moviendo hacia el desempeño, es decir ya no te van a pagar en función de tu tiempo, sino de acuerdo a las metas que alcances. ¡Una razón más para buscar la eficiencia!

De seguro ahora te estas preguntando, bueno, pero obtener resultados más fructíferos empleando menos esfuerzos o recursos. ¿Es decir cómo puedo ser más eficiente? Para ello te invito a que conozcas un nuevo concepto que te ayudara a entender la dinámica de la eficiencia y de cómo puedes explotarla al máximo a través de 3 sencillos pasos.

Eficiencia suprema: La ley del mínimo esfuerzo.

Los primeros en acuñar este concepto fueron los japoneses allá por mediados del siglo XX, cuando recién había terminado la Segunda Guerra Mundial. Otras culturas ancestrales como la india, árabe o china también habían hablado de ello, pero fue solo hasta el siglo XX que tales palabras se volvieron un concepto popular.

He aquí algunos consejos básicos para comprendas mejor su funcionamiento:

1. Renunciar al control:

Estamos acostumbrados a perseguir la seguridad y estabilidad en todas las instancias de nuestra vida. El exceso de racionalidad nos lleva a tejer siempre planes y estrategias con el fin de tener el control absoluto de los acontecimientos. En otras palabras, queremos siempre tener la razón.

Nuestra mente posee un poder creativo asombroso, sin embargo, debemos tener en cuenta que ante ciertos asuntos externos es limitado.

Es decir, siempre nos vamos a encontrar con fuerzas y acontecimientos que se nos escapan de las manos. Piensa un minuto: ¿Puedes acaso con tu mente controlar el movimiento de las estrellas, predecir si va a llover o si la respuesta que esperas llegara en el momento preciso?  ¡Definitivamente no!

Renunciar al control nos permite acceder a una inteligencia más poderosa que la racional. Cuando soltamos los acontecimientos al Universo desarrollamos nuestra intuición. De esta manera podemos alcanzar nuestras metas de forma más eficiente y sencilla.

Si lo trasladamos a los planos laboral y personal implica abandonar las preocupaciones y esperar con paciencia el momento oportuno para actuar.

la eficiencia significa simplicidad

2. Escoger el camino más sencillo:

"La solución más sencilla es probablemente la correcta”

Teoria de la Navaja de Occam Tweet

“La naturaleza a diario nos muestra que los más grandes resultados se alcanzan dejando que el Universo y nuestras energías fluyan en conformidad con un propósito. La opción más eficiente es aquella que implica el menor esfuerzo porque nos permite conseguir el mismo resultado gastando menos energía.

Tu mente no funciona al mismo ritmo cuando esta tensa y bloqueada por el exceso del trabajo. Esa es la razón por la cual el número de horas trabajadas no es un indicador confiable para medir la productividad del trabajador. Ante situaciones de alto estrés y trabajo mis dos recomendaciones son:

Primero: “Mantener el enfoque”.  Concentrarse en una tarea a la vez te permitirá escoger el camino más sencillo para alcanzarla porque te da propósito y dirección. No es lo mismo dar vueltas durante horas por la ciudad cuando desconoces una dirección, que preguntar primero y llegar allí con instrucciones claras.

Segundo: Dividir las múltiples tareas en tareas más pequeñas, definiendo tiempos y acciones precisas para llevarlas a cabo. Esta es una manera fantástica de prevenir el estrés y agobio. Comerte un pastel entero de una sola vez te puede producir indigestión, pero si disfrutas de una porción sencilla en intervalos de tiempo espaciados, podrás deleitarte gustosamente con su sabor.

3. Haz una actividad que recargue tus energías:

Las famosas pausas activas que tanto se están poniendo de moda en empresas e instituciones educativas. Son momentos para despejar la mente que ayudan a recobrar energías para emprender tus propósitos con éxito.

Al igual que el trabajo las actividades extracurriculares y extra laborales son parte importante de la vida humana. Además del trabajo es importante tener amor por otro tipo de actividades y hobbies donde puedas hallar un refugio en momentos de tensión. Y por supuesto tomarte un ligero descanso a lo largo del día también puede traer considerables beneficios para tu cerebro.

Según la pirámide de necesidades de Maslow, el descanso forma parte de las necesidades fisiológicas que son el primer peldaño cuya fuerza sostiene el resto de la pirámide. De hecho, los científicos han demostrado que una siesta de máximo 20 minutos en el dia puede mejorar considerablemente nuestro desempeño.

eficiencia de energia

Conclusion.

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Recuerda que: La eficiencia es una habilidad imperativa para el líder emprendedor del siglo XXI.

Hasta pronto

Omar

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